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MAS ESPACIO PARA LOS OBJETIVOS COMUNES |
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Ignacio Morán Rubio Director de Gobierno del Ayto. de Telde
Parece que va imponiéndose la acepción de “curso político” para referirse al periodo entre septiembre y julio como tiempo para planificar y temporalizar las actividades de la gestión pública.
Después de algo más de veinte siglos de calendario juliano, en el que le han llovido reformas de todo tipo, parece que esta acabará imponiéndose y lo que no pudieron los papas, ni siquiera Carlomagno, lo hará la generalización del periodo vacacional de Augusto (agosto) y el colegio de los niños.
Ahora que se retoma la actividad política y que la cruda realidad vuelve a imponerse en la ciudad, se hace más necesaria que nunca la sensatez y la altura de miras por parte de todos quienes tienen algo que decir en la convivencia y en gestión política.
Regresan a nuestro patio de vecinos, los temas judiciales pendientes de ayer y de antesdeayer, vuelven las dificultades organizativas y presupuestarias, vuelve el día a día social y político preñado de tensiones y de agobios, vuelven también las estrecheces y sinsabores en los ámbitos familiares…
Los medios de comunicación de masas nos meten en el torbellino de la crisis económica, en la ansiedad de los quinientos mil nuevos parados, en cada uno de los dramas diarios de nuestro tiempo…que sin remedio debemos de sobrellevar en las alforjas de cada uno. En ello, pues, nos queda poco margen: La economía y la globalización, el sueldo, la hipoteca, los recibos y los múltiples compromisos no dan tregua. Afortunadamente en el patio chico, en el de vecinos, tenemos más margen o eso creemos algunos.
El horizonte de una convivencia social y política mejor. El camino hacia una administración local más moderna, más ágil y eficaz. La apertura de procesos más participativos y satisfactorios para colectivos y vecinos. La posibilidad y el fluir de formación e información en la ciudad. La apertura de vías a ese nuevo voluntariado comprometido y sincero que está llegando. El afianzamiento del diálogo social. La credibilidad individual y colectiva de los agentes sociales y políticos…Son sólo alguna de las cosas que están sobre la mesa.
Harían bien, eso creo firmemente, quienes tienen responsabilidades sociales o políticas de buscar territorios comunes que “acondicionen” un poco mejor nuestro patio de vecinos para que sea más vivible, más querido y de mayor proyección. Ello no implica, en ningún modo, uniformidad alguna: La divergencia política, la crítica y la dureza de planteamientos, la rivalidad entre grupos y/o colectivos, la mediática, la comercial, las movilizaciones espontáneas, las posiciones en temas relacionados con la sostenibilidad, interculturalidad… tienen absoluta cabida en el marco de una ciudad de modelo más relacional, en la que todos tengamos claro que las obras, las infraestructuras, los nuevos servicios…son importantes pero que lo único determinante en ese modelo de ciudad son las personas, la ciudadanía, la democracia reflexiva.
En definitiva, quiero traer hoy a nuestro patio de Telde, en el inicio de este nuevo curso político, la pregunta que se hacen los teóricos de esa nueva ciudadanía: “tenemos un futuro, ¿nos ponemos de acuerdo?”. |
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Escrito el ( martes, 09 septiembre 2008 )
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