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MOVILIZAR LA ADMINISTRACION EN CALIDAD |
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Ignacio Morán Rubio Director de Gobierno de Recursos Humanos del Ayto. de Telde
A nadie le cabe la menor duda de que uno de los grandes retos actuales de las administraciones locales es abordar, desde la modernidad y la calidad, los servicios que prestan a la ciudadanía.
Son ejes transversales que afectan a todos los departamentos y como tal deben ser asumidos y afrontados por todos.
Aunque me consta que la intención no es nueva, si ha de serlo la necesidad de asumir esta cuestión desde parámetros que tiendan a la excelencia partiendo de una reflexión común, de grandes acuerdos sociales y consensos políticos lo más amplios posibles.
No estamos solos en esta urgencia de elaborar y abordar planes de calidad. Aunque cada institución debe encontrar el camino que recorra sus propias necesidades, satisfaga sus peajes, resuelva sus contradicciones, se ajuste a su propia cultura comunitaria…en la consecución de este gran objetivo encontraremos el apoyo externo de la Agencia Estatal de Evaluación y Calidad, del Observatorio de Calidad, de las Comisiones de Calidad constituidas en la FEMP y en muchos gobiernos autónomos, de los Planes y Guías de Calidad que funcionan en numerosos ayuntamientos, de equipos entusiastas de empleados/as públicos que bajo la idea de calidad se reúnen y asocian aportando sus propias experiencias organizativas. El conocimiento y el análisis de otras experiencias nos ayudará a encontrar, más fácilmente, el camino propio que proporcione a los servicios de nuestra administración, eficacia y satisfacción a la ciudadanía y a los empleados públicos.
Es un hecho que nuestra sociedad avanza muy rápidamente y que la presión sobre la administración local en demanda de servicios ágiles y de calidad no admite demoras. En esta movilización administrativa en calidad, podemos contar también con numerosas empresas especializadas que, como consultores externos, apoyen estos procesos, los evalúen y bajo parámetros reconocidos institucionalmente certifiquen, en su caso, la calidad de los servicios que se prestan.
Se hace imprescindible el consenso social y político aludido para proponer con éxito este tipo de planes, para vencer inercias o resistencias puntuales, para atinar en el diagnóstico y en las prioridades de intervención, para incorporar al proceso especificidades y valores propios, para sistematizar los procedimientos y en definitiva para sensibilizar y crear la necesidad de movilizarnos entorno a la idea de calidad.
En Telde contamos, dentro y fuera del Ayuntamiento, con personas y colectivos con ganas y con solvencia para trabajar (al mismo tiempo que se pone a punto la administración) en el diseño de un Plan de Calidad realista, que pueda ser ampliamente reconocido, que delimite las estrategias, los ajustes, los procesos y la formación necesaria que resuelva el miedo a lo desconocido, que ponga en valor la evaluación externa y proporcione, más pronto que tarde, la satisfacción de ver por primera vez certificados algunos servicios de nuestra administración local.
Son objetivos de buenas prácticas, perfectamente alcanzables en el corto plazo. Será el arco iris después de la tormenta. En este empeño estará, sin duda, la práctica totalidad de la representación sindical y un amplio grupo de empleados/as comprometidos. Pero a el debemos convocar también a cuantos están, o dicen estar, interesados en mejorar los servicios y la atención ciudadana desde la participación activa y responsable. Verdaderamente es una tarea de todos pero tampoco hay duda de que, como muchas otras cuestiones, sólo puede abordarse desde el “Ajuntamiento” de todos. |
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Escrito el ( lunes, 02 junio 2008 )
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