Celeste López Medina Concejala del Ayuntamiento de Telde por Nueva Canarias
Hay momentos en la vida que reafirman lo que una piensa, por lo que trabaja y lucha día a día. Que te recuerdan porque un día decidiste que no podías seguir quieta, esperando a que otra persona hiciera lo que te correspondía a ti.
Hay momentos que te hacen florecer por dentro, que te devuelven a la esencia de lo puro, a la razón de razones, a la naturaleza que nos envuelve, que te devuelven a las inquietudes de la adolescencia que ahora de adulta son para mí una manera de vivir.
Esos momentos no son frecuentes, y el destino quiso que el viernes por la noche en el rincón Placido Fleitas de esta ciudad, y gracias a la voz y a la sensibilidad del gran Luis Morera sucediera. La noche y su voz fue cautivando y envolviendo a todo el público allí presente, no se oía ni un ruido, solo la brisa que acunaba a la gran palmera del patio, haciéndola contonearse al ritmo de la música. Poco a poco y sin quererlo nos fuimos rodeando de gerias, de azul, de trigales, de espuma de mar, de montaña, de alpispa y de luna.
Esa reflexión en conjunto sobre lo importante de nuestra identidad, sobre la necesidad de respetar nuestros símbolos, sobre lo vital de conocer lo nuestro y que lo conozcan nuestros hijos e hijas, sobre como la canariedad no puede limitarse a un souvenir, sobre la importancia de contemplar, estudiar y actualizar lo canario, pero con miras al horizonte. Esa canariedad universal, que nos hace amar lo nuestro sin pensar que es mejor o peor que lo foráneo, pero si distinto. Ese querer hermanarse con el mundo, aprender a vivir en la diversidad pero con nuestra propia identidad definida e intacta.
El viernes, todos y todas los que creemos y sentimos de esta manera recibimos un nuevo impulso, por eso, por mí, por Canarias, Gracias Luis. |
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Escrito el ( miércoles, 28 mayo 2008 )
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