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ES MUCHO MAS LO QUE NOS UNE, PERO... |
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Ignacio Morán Rubio Director de Recursos Humanos del Ayuntamiento de Telde
El pasado mes de mayo, a pesar de la intensidad de la tormenta, las posiciones ideológicas más conservadoras lograron poner en el salón de plenos de la ciudad once actas con sus representantes.
Entonces nos unían conceptos urgentes e ineludibles de conciencia, de dignidad y de futuro. Ahora, apenas diez meses después, desaparecidas o minimizadas las cuestiones de conciencia, de dignidad o de futuro y con la cuestión política discurriendo por cauces de normalidad, observo con pesar el debate, un tanto crispado, entre los sectores de mayor coincidencia política de progreso. Con pesar, digo, porque entiendo que sigue siendo mucho más lo que nos une y nada impide defender con firmeza las posiciones propias y las que nos separan de conservadores y revisionistas.
En una ciudad como la nuestra, cuando amplios sectores, de diez o quince mil votantes, pueden estar indecisos o con la intención de quedarse en su casa, cuando sectores “con” o “anti” se organizan, cuando los campanarios repican a mayor gloria de don Mariano… leer en la prensa a Cenicienta devolverle las cartas al Príncipe cada domingo y cada jueves por el vestuario de la orquesta, me produce cierta perplejidad.
Lo importante, a mi entender, no es si son galgos o podencos. Lo importante es que somos más, que estamos más entrenados y que los objetivos que defendemos llegan y benefician a más gente. Creemos tener la razón ideológica y sin duda, tenemos la fuerza de la innovación, del progreso y la decisión de no sentarnos todavía a guardar lo conseguido.
Nos une la ambición del mejorar nuestras sociedades, nos une la defensa del medio ambiente, y de los servicios públicos, y de las personas excluidas o en riesgo de exclusión, y la pasión por la libertad propia y la de los demás…nos unen muchas cosas. Cierto es que en estos fines nos separan organizaciones, estrategias, procedimientos, prioridades… pero, en mi opinión, nunca justificarían un espectáculo mediático de cainismo electoral. No hablo de legitimidades pues resulta obvio que cada articulista, cada contertulio, cada opinador de café es muy libre de elegir el blanco de sus mensajes y la defensa de sus propuestas. Faltaría más, pero aprendamos de historias pasadas y no tanto. Quizás se pueda minimizar el mercadeo ideológico, el chauvismo, la prepotencia…y dar valor a las propuestas y fortalezas propias, al trabajo político de hacer llegar al ciudadano/a los objetivos de cada cual, la denuncia de las mentiras masivas, la perversión de la ética…
Por mi parte estoy seguro de que los candidatos de Nueva Canarias no necesitan lecciones de ética, ni de historia, ni de progresismo y mucho menos de formación nacionalista, vamos que “no necesitan cada noche bañarse en agua bendita” que diría Serrat, su trayectoria es pública y notoria. Nueva Canarias no aspira a formar gobierno, aunque compromete un apoyo progresista al candidato y a la acción legislativa. Marino Alduán y José Mendoza no serán ministros, ni embajadores, ni comisarios europeos. Aspiran, por el contrario, a devolver a los ciudadanos de Canarias el orgullo en sus políticos, a dar al proyecto político de Nueva Canarias la mayoría de edad, a exigir para esta tierra proyectos, proyección y los recursos que precisen sus gentes. Aspiran a contribuir con sus propuestas a legislar en clave progresista, a crecer en las posibilidades de autogobierno, a separar la política de los negocios, a modificar una ley electoral canaria manifiestamente injusta…
Son algunos de los objetivos que conforman la esencia del mensaje que defiende Nueva Canarias y el compromiso de cuantos creen en el proyecto. Una propuesta electoral que candidatos, militantes, simpatizantes y amigos se proponen hacer llegar a cada pueblo, a cada barrio, a cada casa…lo otro es cuestión menor aunque ya se sabe que cuanto más grande es la pieza, más fácil es hacer blanco. |
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