La legislatura que nacerá tras el 9-M va a ser trascendente en asuntos vitales para Canarias. Entre ellos, la consecución de un nuevo estatuto político que incremente el autogobierno, redistribuya el poder institucional y modifique el actual e injusto sistema electoral. Así como la aprobación del nuevo sistema de Financiación Autonómica, en cuyo debate Canarias debe tener fuerza e interlocución para conseguir que éste responda a las necesidades de la sociedad canaria en especial al hecho insular y a la adecuada actualización demográfica.
Junto a ello es preciso que nuestra Comunidad esté presente en la articulación de políticas de Estado que nos afectan de manera especial, por nuestra condición de región frontera, en aspectos como inmigración o colaboración al desarrollo. Y, asimismo, debe participar solidaria y comprometidamente en el conjunto de las leyes, planes y propuestas, tal y como desde NC hemos hecho en la legislatura 2004-2008.
Elecciones
Muchos de los esfuerzos de estos primeros meses del año irán destinados a presentar la plataforma política del nuevo nacionalismo en la que concurrimos y su programa, y a conseguir el máximo apoyo ciudadano para sus listas electorales al Congreso y Senado en las distintas circunscripciones en las que nos presentamos. Lo haremos siendo plenamente conscientes de las enormes dificultades que suponen unas elecciones muy polarizadas, que no son en ningún caso el mejor terrero de lucha para fuerzas políticas como las nuestras. Pero también de que si trabajamos bien, si logramos extender el conocimiento de nuestras propuestas y la importancia de conseguir representantes canarios no sometidos a los partidos estatales, podemos conseguir el objetivo.
Pero con ser muy trascendentes las elecciones, nuestra labor no acaba, ni mucho menos, en la preparación y la concurrencia a las mismas. Entre otras razones porque al margen de la crucial batalla electoral tenemos un compromiso cotidiano con los ciudadanos y ciudadanas en las distintas instituciones en las que gobernamos, así como en las que nos corresponden tareas de oposición.
Una de nuestras principales preocupaciones actuales es la situación económica, que está afectando al empleo y a la significativa elevación de los precios, incidiendo negativamente en las economías familiares. Diversos son los factores que influyen en la misma, especialmente el incremento de los precios del petróleo, y su incidencia directa en los costes de la energía y en el transporte, la elevación de los precios de los cereales a nivel mundial –vinculada a problemas de producción, y especialmente al incremento de la demanda en India y China, así como a su uso como biocombustibles- y las incertidumbres del sistema financiero.
Pero son muchas más las preocupaciones y compromisos para este 2008. Entre ellas, insistir en la necesidad de diversificar nuestro modelo económico, apostando por una economía competitiva y un mayor impulso a la investigación y al desarrollo. Así como exigir al Gobierno de Canarias una mejor financiación de los servicios sociales, hoy claramente insuficiente.
Consorcio
Apoyando de forma decidida a nuestro motor económico, el turismo. Impulsando iniciativas, como la del Consorcio para impulsar la renovación de las zonas turísticas obsoletas, y que tendrá en San Bartolomé de Tirajana una experiencia piloto que esperamos comenzar a desarrollar a finales de este año. Hemos conseguido la implicación del Gobierno central en esta tarea, pese a que las competencias corresponden a Canarias, y esperamos que junto al Cabildo y el ayuntamiento se sume consecuentemente el Ejecutivo canario.
Asimismo, este debe ser un año crucial para el desarrollo en nuestras islas de un modelo energético eficiente y menos contaminante. Canarias tiene una especiales condiciones para las energías renovables (eólica, fotovoltaica, etcétera) y constituye un verdadero fracaso el enorme retraso que tenemos en su implantación, lo que nos hace más dependientes del exterior e incide en nuestros elevados índice de contaminación atmosférica. Al respecto, logramos en el Congreso que el ministro de Industria, Joan Clos, se comprometiera a buscar un mecanismo para que el Archipiélago no pierda el tren de las energías renovables y en concreto el de producción de energía fotovoltaica.
Atendiendo, además, a las necesidades del transporte público, que hoy atraviesa una importante crisis en Gran Canaria, con una respuesta insuficiente a las necesidades de la población, lo que genera un mayor uso y abuso del coche privado, que eleva los niveles de contaminación e incrementa y hace cotidianos los atascos. E impulsando decididamente la colaboración estrecha entre el cabildo y los ayuntamientos para lograr una isla más cohesionada.
En todas esas tareas está firmemente comprometido el nacionalismo de centro izquierda que estamos articulando y que pretendemos sea en 2011 una sólida alternativa, una referencia nítida que cuente con un creciente apoyo ciudadano en todos los territorios insulares, y que contribuya al cambio político que necesita Canarias.