Por eso un día como este, en que se celebra y se reconoce internacionalmente como causa justa de la humanidad la labor del voluntariado, es un marco propicio para seguir reivindicando la necesidad de que los ciudadanos y ciudadanas tomen partido por la participación en los problemas propios y de los demás; ……por eso un día como este es una oportunidad para no dejar escapar que, el voluntariado y la lucha por aliviar el sufrimiento humano, son parte de una misma causa, la causa de la humanidad.
Alguien que milita en una organización de voluntariado de esta ciudad me dijo una vez que personalmente no necesita reconocimientos, premios o medallas por la labor que hace. Que suficiente reconocimiento significa para él la sonrisa con la que pagan aquellos a los que ayuda; que suficiente premio es comenzar su actividad sabiendo de antemano que a alguien le va a aliviar su mal; que suficiente medalla es aquella que representa sentir el orgullo de pertenecer a una entidad que es reconocida por todos como valedora de otras vidas y otra sociedad.
Probablemente por eso a quienes están imbuidos en el materialismo más absoluto, a quienes sólo quieren saber y a veces ni eso, lo que ocurre de la puerta de su casa hacia adentro, a quienes sólo están dispuestos a poner de su parte si se les paga, se les haga muy cuesta arriba entender que haya quienes hagan cosas por otros, movidos sólo por pura voluntad.
Para quienes intentamos todos los días desde las instituciones hacer posible una sociedad mejor y más justa, resulta de una gran ayuda y refuerzo el saber que contamos con la colaboración y entrega de miles de personas que me gusta llamar militantes de la solidaridad.
Militantes porque ponen su corazón, sus energías, su pensamiento y su acción a favor de una causa noble, sin importar muchas veces la carga que ello conlleva y lo que es más encomiable aún, buscando cimentar con otros una cara más amable, feliz, digna y justa para esta sociedad.
Ustedes son, junto a los movimientos sociales que representan otras organizaciones no lucrativas, el grueso más importante de las fuerzas vivas de esta sociedad. Ustedes, las entidades de voluntariado, representan en conjunto un pilar indiscutible aportando la energía de miles de personas que trabajan en sus programas, cientos de empleos, decenas de miles de euros en presupuestos, tejido productivo, valor añadido por su implicación.
Hay quienes desde la política combatimos las desigualdades e injusticias que genera el mercado y el sistema, como hay quienes desde el mercado están dispuestos a corromper la política para agrandar aún más la brecha entre quienes menos tienen y los que ambicionan atesorar aún mucho más.Nadie está a favor del sufrimiento humano, es verdad, pero sí hay quienes están dispuestos a erradicarlo y quienes sólo quieren poner parches para salir bien en la foto.
La pobreza y la miseria no admiten parches porque detrás hay personas que sufren. La prevención y la salud no admiten parches porque se trata de aliviar o no aliviar dolor y enfermedad. La discapacidad no admite parches porque se trata de de igualar derechos pero también de hacerlos realidad en la calle, en el empleo, en la vida diaria.
De ahí que sea importante la participación social que ustedes protagonizan, que se importante que no se dejen encandilar ni por el mercado y sus “contribuciones”, ni por aquellos que, teniendo la responsabilidad de legislar e intervenir, pretenden acabar con la independencia que ustedes se han ganado, disfrazando de subvenciones lo que son meros intentos de subcontratar.
El gobierno municipal que represento tiene una clara intención de colaborar con sus organizaciones, pero siempre lo hará con respeto hacia su independencia.El gobierno que represento no sólo ve con buenos ojos su actividad, sino que se implicará para que el voluntariado sea una iniciativa que crezca en protagonismo y vaya a más en esta ciudad. El gobierno municipal va a asumir el rol y la obligación que se deriva del mandato de las urnas, pero a él va a incorporar un papel fundamental, el fomento de los valores que representan la humanidad, el voluntariado y la solidaridad.
Sólo me resta volver a agradecerles a todos y todas las que forman parte de las entidades de voluntariado de Telde y a quienes hoy nos acompañan en este acto, el trabajo y el esfuerzo que realizan por el bien social en esta ciudad. Animarles muy sinceramente a continuar en esa línea, a la vez que reiterarles de nuevo donde nos tienen y la actitud abierta, colaboradora y respetuosa que en nosotros van a encontrar.