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La juventud y la política |
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Página 1 de 2 Participación en general y en NC en particular.  En democracia, nuestra participación activa en los asuntos generales es una obligación que nace, no sólo de la naturaleza del propio sistema, sino del hecho de convivir en un mismo grupo que demanda, para la solución de los problemas que se plantean, la participación, la ayuda y el esfuerzo de todas las personas. Queremos huir de posturas individualistas, cómodas, “pasotas”, conformistas o neutrales. Para nosotros y nosotras, la participación en los asuntos públicos es un deber que nace de la propia vida en sociedad. Lo común, lo público, es de todos y todas y a todos y a todas nos afecta. Por esto, nuestra voz debe estar presente para propiciar una acción de bienestar y progreso, siguiendo los valores de la participación, la solidaridad, el encuentro, la escucha, etc. Hay una crisis participativa en la sociedad, que ha llevado a afirmar en muchas ocasiones que la gente joven no participa. Es verdad que existe una crisis en la participación de los sistemas tradicionales de participación (en partidos políticos, sindicatos, asociaciones vecinales,...), pero en las nuevas formas de participación es la juventud la que participa de manera general en plataformas, ONGs, foros,... No podemos exigir a las personas jóvenes que participen “a nuestra manera” y en nuestro sistema tradicional, somos nosotros y nosotras los que tenemos que adaptarnos a los nuevos escenarios de participación. Por tanto, la organización política debe ser abierta y flexible, adaptada a la sociedad y a los nuevos tiempos participativos. Se equivocan los que hablan de una juventud desinteresada o apática, porque las plataformas, ONGs y foros están siendo creados y defendidos por miles de jóvenes en Canarias, aunque se creen para un momento puntual, pero estas son las nuevas maneras de participación colectiva que debemos aprovechar e integrar para el enriquecimiento de nuestra organización.
Por ello, debemos ser conscientes de que la política se desarrolla no sólo en los espacios tradicionales a los que estamos acostumbrados. Si queremos formar parte de las nuevas formas de hacer política que ofrece la globalización, debemos tener en cuenta los nuevos espacios participativos que se abren con el uso de las nuevas tecnologías y protagonizar los debates que se generan en estos nuevos ámbitos de participación política. Afirmamos, por lo dicho, que debemos apelar al cambio estructural en las instituciones y en al cultura política, porque son los factores negativos de las tradicionales acciones políticas e institucionales lo que refuerzan su no participación en organizaciones como la nuestra. La democracia no puede limitarse a aceptar el voto como único mecanismo de participación en la toma de decisiones públicas, ni dar un cariz positivo al individualismo del compromiso participativo puntual. Lo que conviene, y defenderemos en esta ponencia, es reforzar las vías de participación colectiva no convencional (movimientos sociales, foros, plataformas,...). Para ello, debemos respetar el uso individual de la participación de cada persona, siendo las instituciones y las organizaciones políticas permeables a las opiniones expresadas por la ciudadanía. Al mismo tiempo, no podemos abandonar la participación colectiva, reforzándola, pues es una de las vías de construcción democráticas más importante. De esta forma, el asociacionismo juvenil adquiere un papel determinante. Y esto es así porque, lejos del compromiso puntual que representa el voluntariado, el asociacionismo significa un proyecto que consolida valores y que ayuda a estructurar una sociedad de futuro. Debemos entender la militancia como una militancia participativa activa. No obstante, hay que tener en cuenta las innumerables formas de participación hoy en día existentes para entender desde cuántos ámbitos distintos puede participarse en política activamente. Por ello, hay que animar no sólo a la participación presencial en las actividades de la organización como a los nuevos cauces de movilización, discusión y debate que ofrecen las nuevas tecnologías. Si bien se ha analizado qué concepción se tiene hoy en día de la política por parte de muchos sectores de la población joven, también, a través de la participación, debemos ser las bases jóvenes quienes defendamos la honorabilidad de la política como atención a los intereses generales de la ciudadanía, quienes denunciemos y censuremos la política como actividad para la atención a los intereses de unos pocos y quienes acerquemos a estos sectores juveniles a la política. Ahora bien, esta actividad no la podemos llevar a cabo únicamente desde las instituciones o desde los medios de comunicación. La política, la discusión, el debate y la participación tenemos que trasladarla también a espacios más abiertos para así poder atender a la diversidad de grupos que encontramos en la franja joven.
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Escrito el ( jueves, 13 abril 2006 )
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