pleno empleo, servicios públicos y vivienda para todos en la Nueva Canarias.
En las dos últimas décadas, Canarias ha experimentado significativos avances de naturaleza económica y social, consecuencia esencialmente del notable crecimiento económico que ha generado el sector turístico y de la obtención de cuotas significativas de autogobierno.
Este desarrollo acelerado también ha tenido consecuencias negativas, como hemos expuesto anteriormente, colocando a nuestra tierra en el desarrollo pero también en la senda de la insostenibilidad, incrementándose asimismo las desigualdades entre las rentas más altas y las bajas, todo lo cual implica la necesidad de que los canarios pasemos de la autocomplacencia a la acción decidida a favor de la cohesión y la justicia social.
NC-NGC defiende que para trabajar por estos objetivos, Canarias debe plantearse algunos retos fundamentales: la consecución del pleno empleo, un nuevo impulso a la educación, el redimensionamiento de los servicios sanitarios y sociosanitarios y el desarrollo de una política efectiva de vivienda pública.
El objetivo del pleno empleo. Aunque los indicadores disponibles sobre la pobreza en Canarias no son coincidentes, es claro que a pesar del acceso de importantes capas de la población a niveles de renta y bienestar comparables con la media europea, persisten en nuestra sociedad significativas bolsas de pobreza que afectan en cualquier caso a más del 20% de la población.
A pesar también del importante desarrollo de servicios públicos accesible para toda la población, éstos están siendo desbordados por el explosivo incremento demográfico que hemos experimentado en el último decenio, de forma que es motivo de profunda preocupación constatar que este desarrollo desigual está generando injusticia y pérdida de cohesión social en nuestra tierra.
El primer instrumento para avanzar en la integración social es, sin duda, el empleo, siempre que este sea estable y suficientemente remunerado. Por eso, NC-NGC considera una prioridad erradicar los obstáculos que impiden alcanzar este objetivo: la economía sumergida y el trabajo precario en Canarias, todo ello asociado a la mejora de la cualificación laboral que precisa oferta formativa y diversificación económica de nuestro tejido productivo para evitar la dependencia de la terciarización económica.
Porque aunque Canarias ha experimentado el cuarto mayor crecimiento económico de todas las comunidades del Estado desde 1995 (incremento medio anual del 3,7%, frente al 3,3%), y paralelamente es donde se pagan los menores impuesto con una presión fiscal en torno al 22% del PIB frente al 38% estatal y el 44% de Europa, estos indicadores favorables no han repercutido en la mejora de la estabilidad y la remuneración del empleo privado, con unos salarios inferiores en torno a un 20% respecto a los del resto del Estado.
Por eso, es necesaria una nueva orientación de nuestra economía, haciendo uso de nuestra inmejorable fiscalidad, hacia la creación de más empleo y de más calidad en el mismo, con el objetivo de alcanzar una tasa de ocupación superior al 60% de las personas en edad de trabajar, lo que implicaría en la práctica la sociedad del pleno empleo.
No es posible alcanzar este objetivo sin que los instrumentos disponibles operen favoreciendo el acceso al trabajo de la mayoría de la población, promoviendo especialmente la incorporación al mundo laboral de las mujeres. Para ello es preciso el desarrollo de políticas adaptadas a las necesidades de este colectivo, que pasan por la formulación de políticas de conciliación de la vida familiar y laboral, con jornadas laborales adaptadas, estables y retribuidas en igual medida que los hombres.
Los servicios públicos son esenciales para satisfacer los derechos y necesidades de los ciudadanos, por lo cual, proponemos reducir la inestabilidad de las plantillas de la administración del estado, facilitando el acceso de los canarios al objeto de cubrir las vacantes con personas que tengan su proyecto de vida en esta tierra, contribuyendo a disminuir el paro, frenando la superpoblación y mejorando la calidad de los servicios públicos.
NC-NGC considera prioritario el desarrollo de los siguientes tres instrumentos para dar respuesta a estas necesidades:
- Un Plan Integral de Empleo de Canarias suficientemente cofinanciado hasta tanto alcancemos la equiparación de nuestra tasa de paro a la media estatal.
- Un servicio de inspección laboral eficaz y adaptado al hecho insular para luchar contra la economía sumergida, el empleo irregular y los incumplimientos de la normativa laboral.
- Un eficaz servicio público de empleo que articule el binomio formación y empleo, como eje estratégico para incrementar la cualificación laboral de los canarios.
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