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Página 6 de 11 6. Una policía propia adaptada a nuestras necesidades y con el máximo nivel de competencias. Una de las consecuencias del desarrollo acelerado que ha experimentado Canarias es la de haber generado una sociedad distinta, más compleja y con nuevos problemas y necesidades. Entre las consecuencias indeseadas de esta transformación está a la aparición de nuevos fenómenos de criminalidad en nuestra Comunidad, con indicadores que a día de hoy se sitúan por encima de la media estatal. Paralelamente, la significativa presencia del sector turístico en Canarias produce situaciones y necesidades particulares relacionadas con el importante trasiego de personas y la generación de actividades orientadas a ese sector, que requieren acciones específicas en el terreno de la seguridad, al ser ésta un valor esencial para el mantenimiento y desarrollo de la actividad turística. Hoy en Canarias son detectables nuevas formas de delincuencia que precisan de respuestas adaptadas y sustentadas en el mantenimiento del equilibrio entre libertad y seguridad que son inherentes a una sociedad democrática. Entendemos el derecho a la seguridad como un bien público esencial y, en consecuencia, nuestra aspiración no puede ser otra que desarrollar todas las medidas a nuestro alcance para su preservación. Paradójicamente, el esfuerzo del Estado en la implantación de fuerzas y cuerpo de seguridad en Canarias es manifiestamente insuficiente en lo cuantitativo e inadecuado en lo cualitativo, como hemos venido denunciando reiteradamente. Entendemos entonces que está plenamente justificado el que Canarias cuente con una policía autonómica con el máximo nivel de competencias, superando el modelo que actualmente define nuestro Estatuto y equiparándolo al nivel de competencias de las nacionalidades denominadas históricas. Esto es: - Una policía integral canaria, con funciones en: seguridad ciudadana, tráfico, vigilancia y control de la normativa autonómica. Su funcionamiento será esencialmente complementario con la actuación de la guardia civil y la policía nacional, pero con capacidad de sustituir a estos cuerpos cuando así se precise.
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