Apostamos por un nuevo modelo de sociedad que Nueva Canarias, junto a todo el pueblo canario, sus organizaciones y los movimientos sociales va a favorecer en todos los ámbitos de actuación. El proyecto que hoy nos convoca y nos compromete tiene líneas estratégicas preferentes y globales.
La sociedad canaria debe superar en la próxima década, preferentemente, los siguientes retos trascendentales:
• La cohesión social. Garantizando que el crecimiento económico se redistribuya mejor, se reduzca la brecha social y que desaparezca la pobreza o exclusión social.
• La extensión del autogobierno en todas las áreas, especialmente en aquellas que son decisivas para el progreso a medio plazo, como son las grandes infraestructuras de comunicaciones, la seguridad, las aguas archipielágicas y las energías. Con una organización administrativa austera para optimizar los recursos públicos.
• La diversificación económica para ser menos vulnerables y acceder a producciones con mayor valor añadido para la mayoría de la población.
• La sociedad del conocimiento para alcanzar una plena generalización de las Tecnologías de la Información y de la Comunicación entre el conjunto de la población, introducirlas en todos los sectores productivos y desarrollar un potente sector exportador.
• La canariedad como base de la identidad cultural y de la modernización que nos proyecte hacia el exterior. Desarrollar una potente industria cultural que canalice las creaciones de los-as artistas canarias. Difundir todo el acervo cultural canario para que lo conozca y lo valore toda la población que reside habitualmente en Canarias.
• El desarrollo sostenible. El modelo de desarrollo de las próximas décadas tiene que orientarse desde este principio. Por las condiciones especiales de la islas, por el deterioro que se ha producido por la intensificación constructiva de la industria turística y por los impactos que está sufriendo el medio natural.
• Equilibrio territorial entre todas las islas, para construir una nación desde la solidaridad y la complementación y no desde la hegemonía. Transparentar todos los proyectos y recursos económicos para garantizar la equidad en la gestión de las Administraciones.
• Participación e intervención de la sociedad. Una sociedad vertebrada sólo se alcanza desde la información suficiente y desde la implicación general en los asuntos públicos. Nueva Canarias rechaza toda política dirigida por unos pocos, que mantiene cautiva a la población, de forma que participe sólo en los procesos electorales.
• Gestión y administración públicas sujetas a criterios éticos. La corrupción contradice frontalmente los valores democráticos. La identificación de política e intereses económicos privados es percibida por la sociedad canaria como frecuente y negativa. Por eso combatiremos todas sus prácticas y manifestaciones como causa de involución.
• Plataforma de paz y solidaridad entre los pueblos, canalizando recursos económicos, técnicos y materiales hacia países y colectivos empobrecidos. Por su situación geográfica y su vocación tricontinental y su pertenencia a la U.E., Canarias puede y debe jugar este papel estratégico.